Vine a escribirte acá, sé que no me lees, sé que acá nadie me lee, nadie me conoce, nadie sabe de dónde vengo, a dónde voy, cómo soy o lo que fuere. Vengo acá a decirte que no soy así, que las cosas se pusieron medio duras para todo, las cosas vienen mal de hace rato, pero no pienses que soy una mina así, depresiva, suicida, que vive mal, que busca razones para estar mal, no, sabes que no soy así, sabes que yo vivo feliz por y con vos, estoy feliz cuando sé que todo está bien, pero también sabes que soy muy triste cuando las cosas me salen mal, cuando no te tengo, cuando hay problemas que no son fáciles de llevar para mí, entonces prefiero quedarme en un rincón para ver cómo todo sigue de largo, menos yo, que quedo estancada, pero esperá: ¿sabes por qué prefiero quedarme?, prefiero quedarme para que me rescates, para que me saques, me salves, me lleves a flote, me revivas, me des amor, me des vida nueva. Así son las cosas, perdón si te decepcioné, no fue mi intención, sabes que no quería mostrarte, es triste verlo, por algo ignoré cada vez que tenía que mostrarme hacia a vos o te corría la mano sin que te dieras cuenta, o peor, poner de excusa que iba a entrar alguien.
Perdón.
No pude mostrarme al máximo mi felicidad, porque caí en un pozo enorme, es todo ese tema de la adolescencia, perder el rumbo de algo, no apreciar las cosas lindas, la simpleza de verte dormir conmigo, o tomarme la mano, de no valorar todos los gestos que haces para que yo me sienta bien y que no pasen estas cosas, pero me descuidé, me descuidaron, todos. Me dejaron sola, me dejaron en el rincón pero esa vez, no apareciste, preferiste ignorar mis llamados de "atención". No era lo que quería para mí, no lo hago para culparte de algo, no lo hice con ese fin, no lo hice por vos, por ellos, por algo, lo hice por mí, por tratar de huir de esta realidad de mierda, que la odio, con todo mi corazón, sabes que la odio.
Y todo lo lindo, terminó en algo horrible, vos yéndote, yo llorando y viendo qué mierda ponerme porque ya no quería salir así como estaba, agarré la correa y saqué a Milo para que me acompañe a buscarte, te mandé un "no te vayas, estoy acá" mientras pasaba el tren que te llevaba lejos de mí. Te fuiste. Me dejaste. Te alejaste de mí. Pero mirá, respiro bien todavía, me callé, me sequé las lágrimas, reprimí la tristeza y me calmé, pedí perdón y expliqué causas, para que no te quedes con esa imagen mía, para que no te quede esa acción de bajarme el pantalón y decepcionarte.
Sé que estás decepcionada, perdón, soy todo lo que odio, absolutamente todo.
Pero te amo y te pido perdón, de verdad, perdón, me arrepiento demasiado de todo esto, todo.
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