yo solo quería dormir con vos, apoyar mi cabeza en tu pecho, y hacerte un par de mimos, esos mimos que siempre niego, pero ayer, sí tenía ganas, porque sabía que ya nada tenía sentido, y quizás iban a ser los últimos que podía darte, pero te escapaste y me dejaste llorando, mientras te ibas con una carcajada en la cara, disimulando simpatía.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario